15 Mayo 2002
Incursión armada deja 117 víctimas civiles

BOJAYÁ - Municipio en el departamento del Chocó. Su cabecera, Bellavista, está localizada en la margen izquierda del río de su nombre, a los 06º 31' 25" de latitud norte y 76º 58' 28" de longitud oeste. Altura sobre el nivel del mar: 13 m. Temperatura media: 28°C. Precipitación media anual: 4.984 mm. Dista de Quibdó 228 Km. El área municipal es de 3.546 km2 y limita por el Norte con Riosucio, por el Este con el departamento de Antioquia, por el Sur con Quibdó y Alto Baudó y por el Oeste con Bahía Solano.

Volver al Inicio >>

Hacen parte del municipio los corregimientos de Alfonso López (Puerto Martín), Carrillo, El Tigre, Isla de Palacios, Mesopotamia, Napipí, Pague y Santa Cruz, y las inspecciones de policía de Bojayá o La Loma, La Boba, Opogadó, Pueblo Nuevo, Puerto Conto, San José de la Calle, Veracruz y Napipí. Este municipio para muchos totalmente desconocido hasta hace unos pocos días, fue epicentro de una de las acciones armadas mas sangrientas en desarrollo del conflicto armado interno que vive el país. En un hecho sin precedentes guerrilleros de las FARC que combatían contra supuestos integrantes de las Autodefensas de Urabá, lanzaron un cilindro cargado con explosivos y metralla contra la única iglesia católica del caserío causando la muerte a 117 personas, entre ellas 43 niños, los heridos se cuentan por decenas.

Por lo irracional del hecho, la totalidad de pobladores de Bojayá se debieron desplazar hacia el casco urbano del Municipio de Vigía del Fuerte, buscando protección a sus vidas, tras de si, quedaron enceres y parcelas. Bojayá está convertido en un pueblo fantasma, nadie se atreve a cruzar el río Atrato a buscar los restos de sus familiares por temor a ser blanco de los insurgentes.

En la larga lista de masacres ocurridas en el medio Atrato, diversas organizaciones Internacionales de Derechos Humanos se han pronunciado denunciando el hecho como una de las mayores masacres. 117 Colombianos perdieron su vida por causa de una irracional violencia que día a día parece recrudecerse.

Las FARC se reivindicaron el hecho y denunciaron la escasa presencia de la fuerza pública en la zona, como si esto fuera causa para semejante acción. La Diócesis de Quibdó, La Congregacional Vida Justicia y Paz, el representante de Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, la Comunidad Europea, el Gobierno Norteamericano y la Presidencia de la República, denunciaron el hecho y lo catalogaron de genocida y demencial. Diversos sectores de la sociedad Colombiana se han pronunciado pidiendo castigo ejemplar para los autores.

Arriba >>

Volver a Temas>>