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La marcha liderada por el gobernador de Antioquia tenia previstas
la realización a lo largo del recorrido de mesas de trabajo
donde se tratarían los siguientes temas: Reflexión
sobre la violencia en el área metropolitana, situación
de violencia en Ituango, situación en el Oriente Antioqueño,
Enriquecer la iniciativa de paz de la población de Tarso,
invitación para reconstruir la concordia, el amor, y la convivencia
pacifica entre los moradores de del municipio de Caicedo y quienes
en forma equivocada han utilizado la violencia contra la población.
El gobernador pidió al Ejército y Policía
Nacional abstenerse de llevar a cabo operaciones militares en la
zona de Caicedo, durante los días de la marcha. Mas de tres
mil personas entre habitantes de la región, extranjeros invitados,
acompañaron al Dr. Guillermo Gaviria Correa durante el tiempo
que este lidero el evento.
Tanto el Gobernador Gaviria y su asesor de Paz Gilberto Echeverri
han proyectado una imagen de hombres comprometidos con la paz, pero
sobre todo creadores de espacios de concertación necesarios
para que tanto actores armados como gobierno se sienten nuevamente
en la mesa de negociación. Para Bernardo LaFayette , director
del Centro de Noviolencia y Estudios de Paz Martín Luther
King, de la Universidad de Rhode Island, la violencia en Caicedo
nos derroto, para él como para muchos de los marchantes,
la intransigencia de las FARC fue superior al deseo general de acompañar
a los pobladores de Caicedo, hoy comprometidos en una lucha noviolenta
contra quienes a diario intentas someterlos por la fuerza.
La retención del Gobernador de Antioquia y su asesor de
Paz por parte del 34 frente de las FARC, al igual que los otros
2.000 casos de secuestro en Colombia, se constituye en una violación
a los Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario Capitulo
V, sección II, P. II, 13 P.II, 14 por parte de las
organizaciones ilegalmente armadas. Pero sobre todo se contituye
en una acción violenta que coarta las intenciones de una
comunidad que como la de Caicedo intenta mediante formas noviolentas
buscar que las FARC las escuchen procurando así construir
espacios de convivencia, en donde el dolor, el terror y la muerte
den paso a la concertación, al diálogo, pero en especial
a la vida.
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